La presidenta encargada Delcy Rodríguez ordenó la centralización del sistema hídrico nacional, al designar a la Hidrológica Venezolana (Hidroven) como autoridad única en la gestión del servicio de agua potable y saneamiento en todo el país.
La medida quedó establecida en el Decreto publicado en la Gaceta Oficial N° 43.304 del 27 de enero, firmado por Rodríguez, y se enmarca como una acción “urgente y excepcional” dentro del Estado de Emergencia Económica, con el propósito de garantizar el acceso universal al servicio de agua potable y drenaje sanitario para la población.
El decreto contempla la fusión por absorción de las empresas hidrológicas regionales bajo la administración de Hidroven, que deberá crear gerencias estadales para atender la operatividad en cada región. La centralización implica la transferencia de activos, pasivos y competencias a la empresa estatal.
Desde el punto de vista económico y administrativo, la decisión busca unificar la gestión, racionalizar el gasto público y concentrar la planificación de inversiones en infraestructura hídrica, aunque plantea desafíos sobre la capacidad financiera y operativa de Hidroven para asumir el control total del sistema.
La disposición transitoria otorga un plazo de 30 días hábiles desde la publicación para que las estructuras descentralizadas adapten su organización al nuevo esquema centralizado, lo que implica ajustes en la gestión de personal, inventarios y operaciones administrativas en cada entidad hidrológica.


