Las consecuencias habitacionales de los terremotos del 24 de junio continúan teniendo incidencia en el mercado inmobiliario de Miranda. La presidenta de Cimiranda, Yulis Matos, explicó que después de los movimientos sísmicos aumentaron las solicitudes de alquiler y también el interés por adquirir viviendas.
Según la dirigente gremial, los compradores están incorporando nuevos criterios en sus decisiones. Además de ubicación, precio y servicios, ahora prestan mayor atención a las condiciones estructurales de las edificaciones y muestran interés por casas unifamiliares y construcciones de pocos pisos.
La demanda se distribuye en diferentes zonas del estado, entre ellas los Altos Mirandinos, Valles del Tuy, Guarenas, Guatire y la costa mirandina. Matos identificó afectaciones puntuales relacionadas con los sismos en sectores de Guatire y Guarenas, mientras el resto del mercado mantiene una oferta diversificada.
Otro elemento que está incidiendo en las operaciones es el programa de subsidios destinado a familias que perdieron su vivienda principal. El esquema anunciado contempla subsidios de hasta 80 % para inmuebles de hasta 70.000 dólares y de 50 % para propiedades entre 70.000 y 100.000 dólares, con financiamiento para la parte restante.



