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Industria cementera del país solo produce 10% de la demanda de constructores

Con sólo un 10% de su capacidad instalada estarían produciendo las plantas de cemento a nivel nacional debido al desmantelamiento y al daño que hay en las máquinas para su rendimiento.

Así lo informó Orlando Chirinos, presidente de la Federación de Trabajadores del Cemento (Fetracemento) en Lara, quien detalló que tendrían la posibilidad de manufacturar alrededor de 10 millones de toneladas métricas por año, pero en el 2020 lograron producir 1 millón de toneladas métricas y en 2021 se ubican por debajo de esa cifra.

«La industria tiene una capacidad de 10 millones de toneladas métricas anuales y este año produjo menos de un millón, lo que muestra la paralización técnica, esto se debe a los directivos actuales, quienes no tienen conocimiento en el área a lo cual se suma la desinversión gubernamental. También la suspensión y despidos de dirigentes y trabajadores han dejado a la industria sin mano de obra calificada», dijo Chirinos.

El sindicalista explica que la baja producción del cemento no se debe a los trabajadores, debido a que estos aún teniendo dificultades se mantienen en sus puestos de trabajo, sino al desmantelamiento de las maquinarias, donde los obreros han tenido que hacer de tripas corazón para seguir produciendo, pues si no tuviesen el ingenio para hacer que las máquinas sigan funcionado habrían más plantas paralizadas, como es el caso de Cemento Andino, Cerro Azul y Guayana que han bajado su capacidad de producción.

En el caso del estado Lara, la planta tiene una capacidad de producción alrededor de 9 mil toneladas de cemento semanales y sólo se produce el 40%, es decir, 3600 toneladas, debido a que los hornos no están en sus mejores condiciones e incluso algunas de las maquinarias han sido vendidas como chatarra.

«En Lara tenemos la capacidad nominal de producir 9 mil toneladas de cemento y hemos producido es el 40% de esa capacidad, producto de los hornos y esos niveles de producción siguen bajando, porque cada vez que se traza una meta no llegamos y la tendencia es a seguir bajando», asegura.

Resalta que de 600 trabajadores que había hace dos años en la empresa, ahora sólo cuentan con 490, por lo que algunas áreas productivas y técnicas se han visto afectadas por la falta de personal, y pese a que estos puestos han sido sustituidos por otros trabajadores, estos no tienen la experiencia para el cargo.

«La planta se encuentra trabajando con un 90% de los trabajadores, pero con horas extraordinarias, es decir, el trabajador tiene que trabajar más horas producto de que la planta está muy deteriorada y el personal que la empresa ha ido sacando lo ha sustituido por guardias y soldados sin experiencia», destacó.

Asimismo, señaló que el poco cemento que se está produciendo va a la empresa privada y que además a los trabajadores se les está incumpliendo con el contrato colectivo, no tienen ajustes salariales, servicio de salud ni comida.