El sector inmobiliario de Caracas comienza a mostrar señales de movimiento tras años de estancamiento, aunque sus propios representantes insisten en que el repunte debe leerse con prudencia. Fernando Di Gerónimo, presidente de la Cámara Inmobiliaria Metropolitana, sostiene que el entusiasmo que se ha generado en torno a 2026 es comprensible, pero advierte que aún es temprano para hablar de una recuperación consolidada.
Según Di Gerónimo, uno de los cambios más visibles es el resurgimiento de la demanda por oficinas, especialmente entre grandes transnacionales interesadas en establecer operaciones en la capital. Ese renovado interés, sin embargo, podría derivar más adelante en una sobreoferta si el mercado no se ajusta con equilibrio.
El dirigente gremial también observa un incremento en los precios de los inmuebles, aunque matiza que la apreciación no ocurre de inmediato.
“La gente esperaba que se apreciaran sus unidades habitacionales inmediatamente, pero eso no pasa, eso no es un milagro”, comentó en entrevista con Unión Radio.
Pieza ausente de la recuperación
Para que el sector pueda sostener un ciclo de expansión, Di Gerónimo considera indispensable reactivar el crédito hipotecario. A su juicio, el país necesita un sistema financiero capaz de ofrecer préstamos a largo plazo que permitan a las familias acceder a viviendas con plazos de 10, 15 o 20 años. Sin ese componente, afirma, la demanda seguirá limitada y el mercado no podrá crecer de forma orgánica.
El dirigente también subraya la necesidad de actualizar el marco legal que regula la actividad. Menciona, entre otras, la ley de estafa inmobiliaria y la normativa de arrendamientos, que en su opinión requieren reformas profundas para que el sector pueda operar con mayor seguridad jurídica. “Es importante que ocurran cambios significativos en las leyes para que el sector pueda operar de manera efectiva”, señaló.
En conjunto, el mensaje del gremio es claro: hay señales de reactivación, pero el despegue dependerá de que el entorno financiero y regulatorio acompañe. Sin crédito, sin reformas y sin estabilidad, el repunte podría quedarse en un movimiento incipiente sin capacidad de consolidarse.
En el gremio reconocen que el movimiento reciente es positivo, aunque insisten en que todavía falta que el entorno financiero y regulatorio acompañe. Sin crédito y sin ajustes legales, advierten, el repunte podría quedarse a medio camino.
Con información de Unión Radio



